viernes, 20 de enero de 2017

Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos.



Hola muchachada, aquí estamos otra vez.

Hoy toca hablar de la facultad de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos (que ya hemos visitado dos veces y a la que tuvimos que volver para obtener fotografías 😊).

En este nuevo viaje se nos ha unido, además de la Tata, la Cuqui (que por motivos que no explicaremos también se conocerá a partir de ahora como 007) y nuestro Colaborador Nº17.

Como no tenemos fotos del exterior de la cafetería, describiremos a grandes rasgos cómo es el resto de la facultad.

Ya para entrar, se nota el poderío de la UPM, que en vez de puertas de 50 toneladas tiene hermosas puertas de cristal automáticas. Una vez pasadas, hallamos unos bonitos bancos de metal, probablemente robados del metro, donde relajarte con tus coleguillas. Además, la biblioteca está rodeada de cristal, para que puedas stalkear tranquilamente a la gente. Y para mejorarlo todo, la facultad está llena de taquillas, muy a lo High School Musical. Mu bonico todo.

Pero vamos al grano. La cafetería. Es muy amplia, con mucha luz. No tiene terraza, y en una pared hay un montón de fotos de caminos, canales y puertos (valga la redundancia).


La primera vez que entramos, no sabíamos lo que había que hacer, ya que era nuestra primera experiencia en cafetería ajena. Si estáis perdidos como nosotras, os diremos los pasos a seguir:
1. Esperar hasta las 13:30, porque antes no sirven.
2. Coger bandeja, cubiertos y vaso (que a veces estas cosas se olvidan)
3. LAS COSAS DENTRO DEL CRISTAL SE PUEDEN (Y SE DEBEN) COGER, QUE SON ENSALADAS Y POSTRES.
4. Si estás perdido, que no lo noten, disimula, no como nosotras.
5. No hay máquinas, así que se paga una vez hayas cogido tu comida.


Si coges menú, te puedes ir al otro lado de los armarios (que contienen manteles de colorines para la zona de restaurante) a una zona anexa donde comer tranquilamente.


Para comer, la Tata, la Mozá y 007 se pidieron una rica ensalada de pasta. Llevaba además bastante mayonesa, lo cual se agradece, aunque no la suficiente según la Mozá, que tuvo que ir dos veces a pedir más (en la primera le dijeron que no daban sobres de mayonesa). Todo ello por 2'80.


La Galle se pidió una hamburguesa que le valió 3'10 (más o menos). No estaba del todo mala, pero había cachos de la hamburguesa fríos por algún motivo. Aunque eso si, puedes echar todo el kétchup que quieras, tienen botes gigantes por toda la barra a los que te puedes acercar para echar kétchup indiscriminadamente (y gratis).


En cuanto al menú, Colaborador Nº17 tuvo a bien pedir el menú completo. Tienes 5 opciones de primer plato y 5 opciones de segundo (con derecho a pan y postre). Eso sí, si eres vegetariano lo llevas crudo, 9/10 platos llevaban elementos no aptos para ti. Aunque siempre puedes pedir que te quiten el atún de la ensalada de pasta. El menú entero tiene un precio de 5'50.


Datos a tener en cuenta:
-Las patatas fritas estaban de 6'5/10.
-Mucha luz y muy amplia.
-El camarero soso, cierrabares (al menos uno).
-Altos niveles de testosterona que afectaron al correcto funcionamiento de la Tata.

NOTA: 7/10 (6 en opinión de la Tata)

sábado, 14 de enero de 2017

Facultad de Ciencias Geológicas y Biológicas.



Bueno, pues ya estamos aquí de nuevo con una nueva review de una cantina situada en un edificio extremadamente alto y con (quizá) demasiados pasillos.

Desde nuestro punto de vista y por lo poco que hemos podido observar, hemos llegado a la conclusión de que, en realidad, nadie estudia geología en la UCM y que es todo una tapadera para estar jugando al escondite, a los laberintos, asustar a pobres inocentes con esqueletos de camellos que muestran su intrínseca relación con biología y usar el ascensor como lanzadera subiendo hasta el piso 13 y bajando todas las alturas en una sentada.


Eso sí, agradecimos lo fácil que es encontrar la cafetería. Solo tienes que pasar por la puerta principal y girar a la derecha (y un plus es que además ya se ve desde fuera, no tiene pérdida).

Nos sorprendió gratamente un televisor colocado encima de las puertas de dicha cantina, pues solo se usa para darte la bienvenida en varios idiomas.


Esta sección es solo una parte de la cafetería, pues no pudimos hacer muchas más debido a la cuantía de gente que allí se encontraba... (Ni que diesen cafés gratis o algo así). Pero claro, una cafetería para 13 alturas es lo que tiene.


Esta es una foto de incógnito que pudimos hacer, pero como había gente por todos lados, pues les hemos cubierto las caras con varios ❤❤❤❤❤❤❤ para que veáis cuánto os queremos a todos.



Una vez entrado, nos dispusimos a comprar la comida. La Mozá y la Galle partieron en busca de aventuras mientras que la Tata se quedaba tranquilamente protegiendo los tres únicos asientos que habíamos encontrado juntos. Y vaya si encontraron aventuras.

Cuando se levantaron para ir inocentemente a por un ticket, se dieron cuenta de que no tenían ni repajolera idea de dónde se cogían. Y es que las máquinas de esta cantina son muy estilo McDonalds, con pantalla táctil y todo! Y podéis pensar "Jo, pues que bien, seguro que son súper fáciles de usar entonces".


Pues estáis en lo cierto, pero os olvidáis de que somos nosotras. Así que en nuestra inocencia y falta de conocimiento nos tiramos ahí un buen rato para elegir lo que queríamos (sobre todo la Mozá) y averiguar lo que había que hacer. Tanto fue así que tuvimos que dejar pasar a tres personas que se reían por lo bajo de nuestra inutilidad y crear una cola bastante decente que criticaba por lo alto nuestra estupidez. El caso, que un percal (aunque en las máquinas se puede pagar con tarjeta, cosa que se agradece).

Tras esta odisea, la Mozá se dirigió a la zona donde se cogía el menú y la Galle a la barra, solo para descubrir que no hacía falta coger ticket para nada que se cogiera en la barra (bocadillos, sándwiches, platos combinados, etc.). Utilidad de la máquina: -1000.

Y ahora pasemos a la comida; como sabéis, nos gusta mucho valorar la calidad de la comida de los sitios basándonos en las patatas fritas... Pues dejadme que os diga: Estas patatas que venían con el menú son las mejores que la Mozá ha probado en todo el campus: crujientes, tostaditas y calentitas.

Para su sorpresa también descubrió que existe "la tortilla guisada", muy rica también.


Esta es la comida de la Galle: hamburguesas vegetarianas (que sabían a rollito de primavera) con patatuelas y pan. Muy rico todo, si señor, y las hamburguesas eran grandotas, cosa que está muy bien. Pero eso sí, las patatas del plato combinado no eran ni de lejos tan buenas como las de la Mozá, la Tata tuvo el honor de descubrirlo (ya que la Galle NUNCA se come las patatas [salvo cuando se acaba el plato y aún tiene hambre]). 


En cuanto a los precios, somos un poco despistadas y no nos acordamos bien. Si no falla la memoria, el menú entero valía unos 4'85 el normal y la opción vegetariana (que no encontramos en la máquina) eran 5'55 más o menos. El plato combinado, por otro lado, era unos 4'10, o algo así. Sorry.

Después de disfrutar de la comida, decidimos aventurarnos en los pasillos de la facultad. Terminamos en la planta -1 y la verdad es que no sabíamos dónde estaba la salida, así que decidimos salir por una puerta de salida de emergencia. Todo muy siniestro.



Detalles importantes:

- La decoración es perfecta
- Empleados majetes
-Comida bastante rica
-Se queda un poco pequeña, a pesar de contar con terraza

Valoración Total: 80/100

¡Un saludo a toda la muchachada!